23 sept. 2009

Santa Tecla

Santa Tecla

Hoy es Santa Tecla, patrona de Tarragona. Tuve la ocasión de vivir esas fiestas en dos ocasiones, acabando casi hospitalizada de puro agotamiento. Son algo digno de vivirse y difícil de explicar.
El mito de los catalanes estúpidos y que no te hablan en castellano es eso, un mito. Me sentí allí como en casa desde el primer día y conservo grandes amigos, grandes de verdad.
Las fiestas de Santa Tecla duran casi una semana y dejan un recuerdo imborrable, por lo divertidas y agotadoras, por la gente, por lo diferente. Hay desfiles procesionales, conciertos, pasacalles, actuaciones, teatro, ruido, fuegos artificiales. Puedes disfrutar las 24 horas del día.
Un breve resumen de lo que puedes encontrar:

- Gente desayunando raspas de pescado, caracoles y vino tinto. A esta actividad asistí como oyente.
- Castells. Esos señores que se suben unos encima de otros para ver quién llega más alto. Compiten varias collas. “Pa” matarse.
- Concierto de “Els Pets” (Los Pedos).
- La cucafera. Una especie de tortuga/cucaracha gigante que pasea en un desfile procesional acompañando a las autoridades.
- Gigantes y cabezudos. Tan reales que una de las cabezudas representa a la abuela de una amiga mía.
- Ball de Serrallonga. Unos tíos con unos trabucos, disparando a diestro y siniestro como si estuvieran en el rodaje de “Curro Jiménez”.
- Un pajarraco enorme de color dorado con un señor dentro. El animal lleva en el pico una botella de Chartreuse, brebaje amarillo que degustan sin parar durante todas las fiestas. Baila al ritmo de Paquito el Chocolatero jaleado por miles de ciudadanos.
- El brazo incorrupto de Santa Tecla paseando en olor de multitudes. Creo recordar que el mismo día que el pajarraco.
- Los diablos. Una partida de gamberros tirando cohetes, bengalas y todo tipo de material pirotécnico. Se hacen acompañar por dragones, también con señores dentro. Cuando terminan, los vecinos de la Rambla arrojan agua desde los balcones para mojar a los viandantes que lo reclaman a gritos.
- Reunión de amiguetes el el Bar Tòful, en la plaça del Fòrum para tomar el vermut. A vosotros va dedicada esta entrada.
Recomendable para los amantes de las emociones fuertes. Apuntadlo para el futuro. La semana del 23 de Septiembre. Tarragona.

20 sept. 2009

Una cateta de vuelta en la tierra (Londres, día 9)


Hoy me desperté a las siete de la mañana. Es algo que arrastro penosamente por la vida. No soy capaz de dormir hasta tarde, y aquí, sin persianas, imposible. He de decir que el silencio en el hotel es absoluto. Parece que sea yo la única huésped.
A las diez de la mañana salimos las cuatro españolas que aún quedábamos en Londres. Fuimos a visitar el Imperial War Museum, un museo dedicado a la guerra, sobre todo a la Segunda Guerra Mundial. Está muy cerca del hotel. Fue una visita interesante. Aquello estaba lleno de parafernalia militar, desde aviones a tanques pasando por submarinos. Dentro del submarino lo que más me llamó la atención fue el retrete. Había que hacer ocho maniobras diferentes con distintas palancas para conseguir tirar de la cisterna. Un letrero advertía que, de hacerlo incorrectamente, el regalo podía serte devuelto saliendo de allí como si se tratara de una fuente.
Pasamos dos horas allí dentro. Había mucho que ver. Incluso tenían una casa, un refugio antiaéreo, un águila de bronce enorme traida del Reichstach, cartillas de racionamiento, una máquina "Enigma", y cientos de cosas más.
Al salir fuimos a comer a un pub. Comimos bien. COMIMOS BIEN. Por fin algo que sabía a comida y no tenía más pimienta de la cuenta. Preguntamos a la camarera y nos dijo que, por supuesto, en la cocina no había ningún inglés.
He descubierto una pócima milagrosa que me ha facilitado mi buena amiga Marisol. Se llama Almax. Te tomas un sobrecito de contenido gelatinoso y el estómago vuelve a ser casi el que era. Recomendable.
Volvimos al hotel a recoger el equipaje. Tardamos media hora en conseguir un taxi porque había un maratón por el centro de Londres. El taxi que nos llevó era rosa. Cuatro mujeres en un taxi rosa. Nos llevó a la estación Victoria y allí tomamos el Gatwick Express para el aeropuerto. Media hora de viaje agradable charlando.
En el aeropuerto tuvimos que separarnos en dos grupos. Las chicas que volaban a Madrid se quedaban en la terminal sur. Las que volábamos a Barcelona y Faro nos trasladamos a la terminal norte. Hicimos alguna compra y nos despedimos.
Mi vuelo salió a su hora. Otra vez Easy Jet. Ningún problema en el trayecto. Me senté en primera fila con cuatro divorciadas inglesas que iban a tomar el sol al Algarve. Todas llevaban un Cartier en la muñeca. No pararon de hablar y beber vino blanco. El iPod se me quedó sin batería y tuve que escucharlas.
El piloto y la sobrecargo se traen algo entre manos. Antes de despegar, él nos dio la bienvenida y dijo que la sobrecargo tenía muy buen aspecto para su edad. Ahí siguió una conversación entre los dos por el teléfono interior. Mucho jaja jiji. La sobrecargo le comunicó que estaba castigado sin café y sin comida durante el vuelo. Media hora después de despegar él salió a charlar y más jaja jiji.
Aterrizaje sin complicaciones en Faro, traslado a Huelva en coche, ducha y a la cama.
Mañana vuelta al cole.
¡Qué bien me lo he pasado!
Próximo viaje WISTA en Febrero. Destino aún desconocido.

19 sept. 2009

Una cateta en Portobello Road (Londres, dia 8)

A las ocho y media me levante perjudicadisima. El estomago totalmente del reves. Ya necesito comer en casa.
Una de las cosas que mas agradablemente me ha sorprendido de mi visita a Londres es la renovacion total que ha sufrido el metro. Antes habia estaciones siniestras, oscuras, con goteras. Este metro se empezo a construir en el siglo XIX y algunas esquinas parecian de la epoca. Ahora todo es amplio e iluminado. Bajar por la escalera mecanica es toda una experiencia si tienes vertigo. En Covent Garden los andenes estan al equivalente de 16 pisos de altura, pero en subterraneo. Hay que bajar en ascensor o arriesgarse por una escalera de caracol. Lo probe una vez y no pienso repetir.
Esta manana parte de la delegacion espanola se marcho de vuelta a Espana. Las que quedamos por aqui nos fuimos con un matrimonio de Nueva Orleans y una chica peruana a Portobello Road. El mercadillo callejero estaba en plena ebullicion cuando llegamos. Venden antiguedades y tambien mucha basura. Lo recorrimos de arriba a abajo y cuando nos cansamos tomamos el metro y nos fuimos a Covent Garden a comer. Nos sentamos en una de las terracitas, en un restaurante italiano. Tengo la impresion de que aqui en Marte lavan la comida con agua caliente antes de cocinarla. No encuentro otra explicacion al hecho de que no sepa a nada, sea lo que sea.
Las personas que ocupaban la mesa contigua se marcharon. Inmediatamente llegaron varias palomas grises, subieron a la mesa y empezaron a comer los restos. Ratas con alas, eso es lo que son las muy asquerosas.
Despues de comer fuimos a Harrods. Tuvimos el gusto de ver de nuevo la estatua que representa a la princesa Diana y al individuo que se mato con ella. Pero es que unos metros mas adelante hay sobre un pedestal una figura de cera, en tamano natural, del propietario de la tienda. Esta vestido con esos trajes cruzados que lleva siempre y la camisa con dibujos. Tal cual. En el pedestal te da la bienvenida. Estoy segura de que fue al museo de Madame Tussaud y pidio que se lo hicieran.
Tras recorrer la tienda de cabo a rabo, habiendo incluso presenciado un desfile de moda en directo, fuimos caminando hasta Hyde Park. Nos sentamos en la terraza del restaurante The Lido, junto al estanque. Estuvimos alli disfrutando un rato de la vista y la tranquilidad.
Hacia las seis y media volvimos al hotel totalmente destrozadas. Estoy escribiendo esto y me voy a meter en la cama del tiron.

Una cateta....... muerta (Londres, dia 7)



Ayer por la noche, después de la recepción en el Parlamento, acabamos todas las españolas en el restaurante de nuestro hotel charlando y abriendo en canal a todo bicho viviente. Un pasatiempo
muy nuestro. Me siento como en casa.
Esta mañana de nuevo desayuno de trabajo. Mi estómago empieza a estar perjudicado y me limité a un croissant y una tostada con un huevo encima, acompañados por un zumo de extraños componentes.
Mañana de conferencias sobre seguridad, accidentes y normativa.
Ya he empezado a arrastrame penosamente debido al cansancio. Hoy tengo la cabeza como una
centrifugadora.
A partir de las 12:30 hrs nos dividimos en grupos para hacer visitas. Yo escogi el puerto de Tilbury, en la desembocadura del Tamesis. Tardamos casi una hora en llegar debido al trafico.
Los autobuses ingleses huelen a buhardilla cerrada. Todos estos dias nos han estado paseando en
autobuses antiguos de dos pisos. Pense que los tendrian guardados en un garaje para sacarlos solo en este tipo de ocasiones. No, el de ayer era normal y olia igual.
En Tilbury nos dieron de comer. Prefiero no comentar. Luego, la encargada de la terminal de cruceros nos dio una pequena charla y nos enseno las instalaciones. Se construyo en los anos 30 y
no ha cambiado ni ha sufrido ningun tipo de renovacion. El mismo olor a buhardilla. Rancio seria la palabra correcta para describir aquello.
El trayecto de vuelta fue mas rapido. Pasamos por la zona donde se esta construyendo la villa olimpica, por el Millenimum Dome, donde Michael Jackson tenia programado dar sus conciertos, por la zona nueva de negocios a la que llaman mini Manhattan, toda llena de edificios de acero y cristal.
A las cinco nos dejaron en el hotel. Me duche, me puse el pijama y me acoste durante 45 minutos.
Al levantarme tenia marcadas las sabanas en la cara, y asi fui a la cena de gala que comenzo a las siete de la tarde. Se celebro en el piso 24 de un rascacielos al borde del rio. Indescriptible. Las vistas de noche desde aquellas cristaleras eran espectaculares. Por fin cenamos bien, acompanadas de musica de cuerda. Tras la cena, emocionantes palabras y homenaje a la organizadora, Maria Dixon, que ha dedicado mucho tiempo a este evento. Maria paso la antorcha a la presidenta de Grecia.
Un grupo canto en directo. Su repertorio se limitaba a canciones de ABBA. Despues un DJ. A la una, vuelta al hotel. Charla de la delegacion espanola en el hall y a la cama a las dos y media.
Proxima reunion internacional en Atenas a finales del proximo Septiembre.

18 sept. 2009

Una cateta en la Meca (Londres, día 6) Segunda parte

Vale, el correo de ayer me quedó corto. Es que ya estoy arrastrándome por la Meca en un estado lamentable. Falta que os cuente los detalles jugosos.
Bahamas está en proceso de constituir su WISTA. Ayer, en la recepción en el Parlamento, había una importante representación. Una de las chicas, negra como un zapato, despertó nuestras dudas en cuanto a su sexualidad. Alta, delgada, con facciones muy pero que muy masculinas. Y aprendimos a decir "Bahamas". Se pronuncia "BAJAMAS". Gran interés por que se constituyan como asociación para ir a visitarlas.
El ágape que nos ofrecieron consistía en pequeños cuencos con algo de comida. A la vuelta tendremos que hacer una limpieza interna en profundidad. Estamos comiendo...... ¿mal?, ¿raro?, ¿diferente?. No sabría explicarlo. Necesitaría varios días. El caso es que mi estómago ha dejado de ser mío. Es un ente extraño ahí dentro recordándome constantemente su existencia.
En cuanto a la bebida, muchos vasos de agua. Una vez aquí aprendes la sutil diferencia entre palabras que para nosotros pueden parecer sinónimas. "Cold" y "cool", por ejemplo. Nosotros bebemos la cerveza y los refrescos fríos, es decir, "cold". Ellos beben los refrescos frescos, es decir, "cool". Y la cerveza se bebe a temperatura ambiente, es decir, "warm". No soporto la Coca Cola templada. Puede conmigo. Y si me la sirven de barril, lo propio en los pubs, ya me matan.
En la cena medieval sirvieron sopa sin cuchara. Tuvimos que beberla del plato directamente. Muy medieval. Una italiana estaba francamente preocupada el día anterior ante la posibilidad de tener que comer con los dedos. Tuvimos cuchillo y tenedor, a Dios gracias.
La camarera que atendía nuestras mesas estaba como poseída. Aparte de servir, animaba para que aplaudiéramos, gritáramos, etc. Llevaba encima un chute de LSD porque aquello no era normal. Tenía los ojos desorbitados y se movía como un robot.
Hace unos meses se constituyó WISTA Hong Kong. Nos mandaron muchas fotos de su recepción inaugural. Me llamaron la atención porque me parecieron todas altísimas, entaconadísimas, elegantísimas. Pensé que serían una nueva generación de altura por su nivel social. Sorpresa cuando me las encontré aquí. Me llegan todas por el hombro o menos. Definitivamente, las fotos que mandaron estaban hechas por alguien aún más bajo que ellas. Cuestión de perspectiva. Eso sí, los tacones y la elegancia son auténticos. Se ve perfectamente que son unas lobas para los negocios. Tremendas.
Filipinas, Singapur, Hong Kong.......... me quedo con ellas, definitivamente. Son mucho más simpáticas y entretenidas que nuestras representantes del norte de Europa.

Luego más.

17 sept. 2009

Una cateta en la Meca (Londres, día 6)

Por fin he tomado posesión de un ordenador que me permite escribir en Cristiano.
ÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑ.
Esta mañana desayuné "beans on toast", judías con tomate encima de una tostada. Para derribar a un toro. Sigo en pie. La jornada comenzó a las ocho menos cuarto con un desayuno de trabajo.
He pasado el día sentada en la Meca del transporte marítimo. La Conferencia de WISTA se está celebrando en el edificio IMO, la Organización Marítima Internacional. Aquí se cuece todo lo que tiene que ver con el transporte marítimo. Hemos tenido conferencias sobre medio ambiente y piratería. Me he perdido las de normativa marítima porque he tenido que reunirme con el nuevo Comité Ejecutivo de WISTA para tomar posesión del cargo de secretaria general.
Entre los conferenciantes, un armador danés, uno de cuyos barcos fue secuestrado el año pasado en la costa somalí. Nos explicó las dificultades de trasladar un millón de dólares en billetes pequeños (38 kgs) desde Dinamarca hasta la posición del barco para abonar el rescate. Luego, una simpatiquísima oficial de la marina británica, que a bordo del HMS Portland ha estado patrullando la zona recientemente. Nos hizo reir a carcajadas describiendo su misión en el cuerno de Africa. Las reuniones finalizaron con varios grupos de trabajo. El mío trataba sobre el manejo interno de la página web de WISTA.
Tras las conferencias, recepción a las siete de la tarde en el Parlamento. Sí, señores, en el Parlamento británico, ese estupendo edificio pegado al Big Ben. Fuimos recibidas y saludadas personalmente por un auténtico lord inglés. Nos ofrecieron un ligero ágape, tan ligero que luego hubo que cenar.

16 sept. 2009

Una cateta de negocios en Marte (Londres, día 5)


Ayer el dia acabo con la cena pre-Conferencia. Nos llovio lo que no esta en los escritos cuando ibamos caminando hacia alli. Ya estamos cuatro espanolas. Hoy llegan otras cuatro. En total creo que somos de 27 paises. Conoci incluso a dos chicas de Taipei.
La jefa de prensa de la asociacion, noruega, se acerco a saludarme. La encontre mucho mas delgada que la ultima vez que nos vimos. Al preguntarle que tal estaba, me contesto:
- "Ya estoy bien. He tenido la gripe".
- "¿La gripe A?, pregunte.
- "Si, pero ya no contagio. He dejado de toser"
Ese fue el momento en que pense: "Oh, God!, porque yo ha he empezado a pensar en ingles. Y contuve la respiracion
hasta que se fue a saludar a otra. Si fallezco, ya sabeis a quien buscar.

Una de las cosas que mas respetan estos marcianos son los pasos de peatones. Te vas acercando a uno y los coches ya estan frenando para dejarte pasar. Me encanta. Yo en el planeta tierra atravieso los pasos cebra mirando a los coches que vienen con cara asesina. Frenan. No falla.

El día de hoy ha sido agotador. Reuniones desde las ocho y media de la mañana hasta las siete de la tarde. Luego corriendo al hotel a dejar los papeles y a una cena medievalen St. Katherine Docks. Fue un espectáculo lamentable. Nos recibieron Enrique VIII y parte de su corte, cortesanas incluidas. Cenamos regular. Nunca se nos ocurriría en España presentar semejantes alimentos a invitados extranjeros. Parte de las asistentes se vistieron de la época.
La luz era mortecina y el ruido ensordecedor. Continuamente bailaban, cantaban e incluso hubo una lucha con espadas y un malabarista.
- ¿Tenéis hambre?, preguntaba Enrique VIII. Y teníamos que contestar a grito pelado: "Siiiiiiiiii" para que nos sirvieran el siguiente plato.
Volvimos en varios autobuses de dos pisos. La delegación española en pleno nos sentamos en la parte de atrás de uno de ellos, arriba, como las niñas malas cuando van de excursión con las monjas. Fueron, sin embargo, las holandesas quienes montaron el espectáculo en el trayecto. Comenzaron a cantar y una de ellas, de considerable altura, se golpeó la cabeza con el techo mientras bailaba "Macarena".

Desde hoy soy la Secretaria General de WISTA Internacional, después de unas reñidas elecciones.

A las doce y media, por fin, tomé posesión de mi cama.

15 sept. 2009

Una cateta disfrutando del invierno marciano (Londres, dia 4)

Ayer al atardecer, volviendo al hotel desde Regent Street, sali del metro en la estacion que hay justo enfrente del Big Ben y las casas del Parlamento. Mi hotel esta en la otra orilla del rio, a unos cinco minutos. Compre provisiones para la cena en un Tesco y atravese el Tamesis por el puente de Westminster. Me cruce con un corredor y tuve que mirar al suelo a causa del extrano ruido que hacian sus zapatos. No eran zapatos. Llevaba unos guantes de neopreno en los pies, con forma de pie, con la forma de los dedos. Grima me dio.
En estos anos han construido montones de edificios modernos. El ladrillo no se utiliza para nada. Todos son estructuras metalicas y cristales. El que haya montado una cristaleria en Londres se ha tenido que hacer de oro. Y los limpiacristales tampoco deben de estar desocupados, aunque eso de descolgarse por una fachada con un arnes en el mes de Enero un dia de viento tiene que ser toda una experiencia para pedir la jubilacion anticipada.
Lo de no tener letra n con rabito me esta poniendo en una situacion comprometida. Ayer la dependienta de una tienda tenia 70 anos. Me la imagine con anos por todo el cuerpo.
Esta manana encendi la tele a las siete para enterarme de que habia muerto Patrick Swayze. Empezamos mal el dia.
A las nueve y media sali a la calle. Frio que te cagas y nublado. Camine de nuevo hacia el Big Ben y desde alli subi por Whitehall, una avenida de edificios elegantes donde se encuentran organismos oficiales. A mano izquierda esta Downing Street, a la que no se puede acceder porque hay una reja y varios policias con cara de pocos amigos. Allivive el primer ministro. Un poco mas arriba esta la guardia montada de la reina. A las diez en punto, pero en punto ?eh?, salieron de los establos aquellos soldaditos de plomo montados en sus caballos e hicieron el cambio de guardia.
Al final de la calle esta Trafalgar Square, con la famosa columna dedicada a Nelson, la National Gallery y el Admiralty Arch. No se si las palomas han emigrado o han conseguido erradicar esa asquerosa plaga. El caso es que no habia ninguna. Esta prohibido darles de comer, bajo multa de 500 libras. A la derecha se encuentra St. Martin-in-the-Fields, iglesia colonial donde se celebran famosos conciertos de musica clasica. Despues de visitarla subi por Charing Cross Road, la calle de las librerias. Comenzo a llover. Me refugie en Fowles, que tiene una cafeteria estupenda de madera, con unas butacas muy comodas y acceso wifi. Alli estaba la gente repantingada con sus ordenadores y sus tazas de cafe o chocolate.
Despues de visitar todas las librerias visitables, volvi a bajar hasta la National Gallery. Estuve un rato sentada frente a la Venus del Espejo de Velazquez. Me pregunto que hace esa senora viviendo en Londres pudiendo estar comodamente instalada en el Prado. Ella y otra serie de senores conocidos. Fuera llovia a cantaros. Entre en la National Portrait Gallery, el museo de retratos. Es alucinante. Hay montones de cuadros de gente famosa. Los ves de lejos y parecen fotos, pero son pinturas. Hiper realistas. Habia un retrato de una anciana que impactaba.
Comi en una cafeteria que sirve sandwiches. El mio contenia roast beef y verduras varias alrededor. Estaba rico.
Estoy pensando escribir una guia de viajes especializada en como hacer pis por el mundo sin que te cueste unduro. Es duro, francamente.
El aperitivo de moda en Marte son los cacahuetes banados en wasabi. Por supuesto, son de color verde. Me abstengo de probarlos.
Hoy os escribo un poco mas temprano porque tengo que asistir a una cena a las siete. Esta noche comienzan los actos de la Conferencia Anual de WISTA. Lo de hoy es una cena informal para aquellas que ya estamos en Londres. Se celebra en un barquito atracado en el Tamesis, a dos minutos de mi hotel. Todos los detalles en http://www.wista.net/. A partir de manana tendre poco tiempo para escribir, creo. Nos tienen en marcha desde las ocho de la manana hasta la noche, sin tiempo para respirar.

14 sept. 2009

Una cateta rodeada de marcianos (Londres, dia 3)

En el colmo absoluto del pijerio os estoy escribiendo esta cronica desde el Apple Store de Regent Street con un MacBook Air. La tienda tiene dos plantas, todo de cristal. Hay cientos de ordenadores y iPods para uso publico. Hay gente entrando y saliendo continuamente. He tardado unos diez minutos en tomar posesion de este artilugio, pero ha merecido la pena.
Aqui el refran "No por mucho madrugar amanece mas temprano" no tiene sentido. Te levantes a la hora que te levantes, ya ha amanecido. En este pais sin persianas no hay quien duerma hasta mediodia.
Lo primero que hice hoy fue tomar el metro y dirigirme a Holborn, donde esta la Corte de Justicia. Los abogados si saben comer. Hay muchos restaurantes de comida sana por los alrededores.
En segundo lugar fui a ver St. Paul, la catedral. Luego camine hasta el Millenium Bridge, el puente que diseno Norman Foster y tuvieron que cerrar nada mas inaugurarlo porque vibraba. Es un puente peatonal. Sigue vibrando, creedme. Me pare a comprobarlo. Desde alli se accede a la Tate Modern, un museo instalado en una antigua central electrica.
Tome otro metro y fui a ver la Torre de Londres y el Puente de la Torre. Accedi desde alli a St. Katherine Docks, unos atraque escondidos entre edificios. Estaban alli todos los barquitos antiguos que participaron ayer en el Thames Festival. En ese momento salio el sol. Un sitio precioso.
A continuacion, St. James Park de punta a punta caminando hasta llegar al Palacio de Buckingham. Ondeaba la bandera en el mastil. La reina estaba en casa. De alli a la estacion Victoria para comer en unos comodos sofas que ya tenia vistos desde el sabado. Y es que mis rinones estan a punto de caerseme al suelo.
He descubierto la existencia de un musculo desconocido en el tobillo derecho. Duele. Lo que no entiendo es por que no me duele el del tobillo izquierdo, si las dos piernas vinieron conmigo ayer a todas partes.
(Mucho Apple Store y mucho MacBook Air pero sigo sin acentos y sin letra n con rabito arriba).
Despues de comer vine a Regent Street y Oxford Street, las calles de las compras sin limite. Regent Street es mas elegante. Contiene las tiendas de ver pero no tocar. En otros tiempos habia algunas en las que no me atrevia a entrar por culpa de la mirada de desprecio del vigilante de la puerta. Mi poder adquisitivo ha debido de subirme en la cara porque ahora me abren a puerta y me sonrien. ?Veis para que sirven las canas?
Estuve en Marks & Spencer. Cuando pague lo que habia comprado, observe que me estaban haciendo descuento. Pregunte a la dependienta y me conto que el gobierno ha eliminado el IVA hasta finales de ano para incentivar la economia. !Toma ya! La dependienta no tenia menos de 70 anos. Le encanta Madrid. Ha estado ya dos veces.
Esta tarde ha llovido. Ha sido un alivio. Ya estaba yo preocupada.
Ayer vivi un momento de panico. Fui a enchufar el iPhone para cargarlo y aquello no iba. Estos marcianos tienen unos enchufes diferentes, gordos como punos y con tres pinchos en lugar de dos. Dentro del enchufe hay un fusible. Vine desde Espana con un adaptador y supuestamente no funcionaba. Sudor frio. Tambien tenia que cargar la camara de fotos. Palpitaciones. Conserve la calma suficiente para intentarlo desde otro enchufe. Alivio. Era el de la pared el que no funcionaba.
Antes de acostame estuve haciendo zapping. Estaban poniendo "Coronation Street". De verdad, no me lo puedo creer. Esa serie lleva en pantalla mas de 50 anos. Es veridico, 50 anos.
Os dejo. Voy a beber algo porque estoy sedienta. Buscare una Coca Cola de cereza, que me encanta. Otra de esas cosas que hay aqui en Marte y nosotros los terricolas no disfrutamos.

13 sept. 2009

Una cateta y unos marcianos (Londres, dia 2)

Como les tengo bastante respeto a Jack el Destripador y al Hombre Lobo, que creo que son de por aqui cerca, ya estoy en el hotel. Son las siete y media de la tarde.
Sali esta manana a las nueve y media. Tuve que dar la vuelta a buscar un chaqueton porque hacia un frio curioso. Ayer todo el mundo en camiseta y hoy gente con leotardos, abrigos y alguna que otra bufanda. Esto ultimo es pasarse un poco. Ha hecho frio pero no tanto. Ha estado nublado que lluevo que lluevo pero no acabo de caer ninguna gota. Una suerte. Eso si, ha soplado bastante viento. A mi antes el viento me fastidiaba bastante. Ahora, con el pelo corto, me da igual que me da lo mismo.
Lo primero que hice fue coger el metro hasta Camden Town para ver el mercadillo y que nunca habia tenido ocasion de visitar. Tambien tenia curiosidad por ver Camden Lock. Es un canal estrecho con una esclusa y puentecitos que lo atraviesan. Muy bonito. El mercadillo es enorme, pero cutre que te cagas. Las camisetas que vendian eran del tipo: "FUCK GOOGLE" "I AM NOT
INTO F*@#ING FACEBOOK" y cosas por el estilo. La que me encanto fue una en la que se ve la imagen de la evolucion del hombre desde el mono hasta nosotros. El humano actual esta dado la vuelta mirando a sus antepasados y les pregunta: ?Por que me estais siguiendo?
Una vez visto el mercadillo (me perdi y milagrosamente encontre el camino de vuelta en aquel laberinto), tome el metro y me fui a Covent Garden. Antiguamente era un mercado de flores. Ahora son todo tiendecitas y puestecitos. Esta muy animado los fines de semana.
Hay actuaciones callejeras. Estuve en Marks & Spencer y me atendio una dependienta arabe vestida totalmente de negro, con un aparatoso envoltorio en la cabeza que solo dejaba ver los ojos, la nariz y la boca. Me apetecio arrancarselo. Me contuve.
Despues de Covent Garden fui a ver el nuevo Museo Darwin junto al Museo de Historia Natural. Mi gozo en un pozo. Lo inauguran el dia 15. Son ocho plantas en forma de huevo gigante dedicadas a la evolucion de las especies. Un periodico espanol dio la noticia de que se habia inaugurado el dia 11. Como quedaban cerca el Royal Albert Hall y el Albert Memorial, fui andando a verlos.
Royal Albert Hall es una sala de conciertos en forma circular, con mucha decoracion exterior. Estos dias se estan celebrando los Proms. Son conciertos de musica clasica a los que acude el pueblo llano que en su vida oye musica clasica ni le interesa un pimiento. Ayer vi uno por television. Es una juerga. Sacaron unos aspiradores al escenario, la gente tiraba globos que se desinchaban ruidosamente, ondean banderas britanicas, gritan, silban, aplauden, rien. Es la unica manera de que les entre algo de cultura por las orejas.
Albert Memorial es el monumento que hizo erigir la reina Victoria cuando murio el marido. Tenia que querer mucho al marido, porque es bastante aparatoso. Esta en Kensington Gardens, pegado a Hyde Park.
Entre en el parque, camine hacia Hyde Park y fui a ver el lago interior, el Serpentine. Comi en el restaurante The Lido, a la orilla del lago. De haber hecho buen tiempo hubiera sido espectacular. Llevaba desde Covent Garden buscando un sitio para comer algo decente. Estos marcianos solo comen porquerias. En The Lido tenian "fish and chips", que junto con el pastel de carne deben de ser las unicas comidas tipicas propias que tienen. Para los que no hablais ingles, es pescado con patatas fritas. Antiguamente lo vendian envuelto en papel de periodico, el pescado todo machacado y rebozado. Le echaban abundante vinagre. Probe lo del vinagre en una esquina por curiosidad. Pillines, le ponian el vinagre para ocultar que el pescado no era fresco.
Despues de comer visite la fuente en honor a la princesa Diana. Nada del otro mundo.
Sali del parque y me fui a Harrods. Han hecho obra en el interior. Antes habia solo una sala decorada como si fuera un templo egipcio. Ahora toda la escalera interior es de ese estilo, con balcones en cada planta. Y, lo flipas, habia una cantante de opera asomada a uno de los balcones amenizando el paso de los clientes. Mi planta favorita es la jugueteria. Sales de alli con una sonrisa en los labios. Hay TODOS TODOS TODOS los juguetes del mundo. Tenian un Hummer amarillo de juguete. Una bicicleta Ferrari costaba 2500 euros. Habia probadores de juguetes. Tenian un helicoptero teledirigido que se paseaba por encima de nuestras cabezas. Una seccion de magia con mago incluido. Unas bolsas que contenian nieve artificial. Una seccion de Hello Kitty que quitaba el hipo.
Baje a mi segunda seccion favorita, el supermercado. Es un delicatessen. Tienen muchas barras para comer. Hay una que sirve jamon de jabugo, y hay un chico andaluz cortandolo. Esta seccion sirve para ensenarnos lo que tenemos en Espana y damos por hecho. La fruta y la verdura estaban expuestas como si fueran manjares exoticos, que para ellos lo son. Tenian tomates a 10 euros el kg. Un ramillete de perejil costaba 4 euros, y aqui nos lo regalan al comprar la verdura en el puesto de la plaza. El sultan de Brunei envia un avion privado cada ciertos dias para hacer la compra en esta tienda.
A la salida pude "disfrutar" del monumento que recuerda a la princesa Diana y al hijo del dueno de la tienda. Dos estatuas de bronce que unen sus manos por encima de sus cabezas. No se puede ser mas hortera.
Despues de Harrods fui a ver el Thames Festival. Se celebra este fin de semana a la orilla del rio. Hay actuaciones, mercadillo, han desfilado esta manana los militares retirados (habia varios hospedados en mi hotel), y esta noche hay fuegos artificiales.
Mis rinones empezaron a gritar 'basta" y di el dia por terminado.
Volvi al hotel, me tumbe un rato y me puse a planchar. En la habitacion tengo tabla y plancha de vapor de tamano natural. Una alegria para el cuerpo, porque mis camisas llegaron bastante damnificadas del viaje.

12 sept. 2009

Una cateta en Marte (Londres, dia 1)


Ante todo, pediros disculpas porque estoy escribiendo desde un iMac que no tiene acentos.
Hoy he vivido mi segunda experiencia en vuelos de bajo coste. Esta vez ha sido con Easy Jet. Faro/Londres. Una marcianada total. Cuando estabamos en la puerta de embarque, han llamado por megafonia pidiendo tres pasajeros voluntarios para quedarse en tierra y tomar un vuelo dos horas mas tarde. Carcajada general. Tuvieron que hacer una segunda llamada, en este caso anadiendo la coletilla: "Preferentemente varones.
Ofrecemos 100 libras". Segunda carcajada. Ahi fue cuando nos dimos cuenta de que el problema era sobrepeso del avion. Escalofriante, ?no? Hicieron la oferta por tercera vez. Solo les falto decir: "100 libras a la una, cien libras a las dos, cien libras...." Al cuarto aviso explicaron que, efectivamente, el equipaje facturado sobrepasaba el limite permitido y requerian tres pasajeros varones porque los varones son mas, son mas..... y no fue capaz la azafata de finalizar la frase. Porque los ingleses son tan educados, tan excesivamente educados, que no pueden decir por megafonia que los hombres pesan o son mas gordos. Todo esto tuvo lugar en ingles. Los 249 pasajeros que me rodeaban eran ingleses. Y yo con ellos. Por fin aparecieron tres almas caritativas y pudimos salir de Faro con casi una hora de retraso.
El vuelo fue tranquilo. El sobrecargo era un gay bajito, calvo y con gafas, amanerado, tan gesticulante que estaba al borde del Parkinson.
Cuando alguien le dirigia la palabra, inclinaba la cabeza hacia un lado, asentia como si la conversacion fuera lo mas importante del mundo y sonreia.
Una vez se volvia de espaldas a su interlocutor, el gesto se le tornaba mueca de desagrado.
Al llegar a Gatwick mi maleta tardo en salir. Estaba al fondo de la bodega del avion, supongo. Y salio con el asa rota. Me persone en el mostrador de reclamaciones y un amabilisimo empleado me relleno un formulario. Dentro de unos 10 dias recibire en casa una maleta nueva.
Tome el tren Gatwick Express y en media hora estaba en la estacion Victoria, con un hambre que me comia las piedras. Lo primero que encontre fue un MacDonalds y devore una hamburguesa doble con patatas y Coca-Cola. Cogi un taxi para ir al hotel porque no hay parada de metro cerca y porque sin asa como que no puedo circular con la maleta alegremente. Los taxis son tan grandes que cabe una cama de matrimonio dentro y casi te puedes poner de pie.
Vaciada la maleta e instalada en la habitacion, sali a dar un paseo. Tarde estupenda de sol. Londres a tope de gente paseando y disfrutando del buen tiempo. Hacia 13 anos que no venia por aqui. Ha cambiado, para mejor. La zona donde han instalado el "London Eye", la noria gigante es alucinante. El antiguo ayuntamiento es ahora un hotel y en los bajos hay un acuario, varios museos y algunas cafeterias.
Para que os hagais una idea de como son los ingleses, vi a una mujer policia correr hacia una senora que llevaba el bolso con la cremallera abierta. Le sugirio que la cerrara para evitar un robo.
A las seis fui a visitar la catedral catolica de Westminster. No la conocia. Es impactante, de estilo bizantino, grandiosa. Me quede a oir misa. Eramos unas 500 personas de muchas nacionalidades diferentes.
Los ingleses aman a sus perros mas que a sus parientes. Van con ellos a todos lados. Habia uno en misa, os lo juro. Un Yorkshire educado y obediente que no hizo ningun ruido durante toda la eucaristia.
Esto es como Marte. Hablan ingles, conducen por la izquierda, no tienen euros, te piden perdon si los pisas, no hay republicanos. Y lo ultimo de lo ultimo, he visto salir del rio un vehiculo anfibio. Era un barquito de pasajeros. De repente ha salido del agua y se ha puesto a circular por la carretera como un minibus, chorreando agua por todas partes.
Esto es todo por hoy. Llevo levantada desde las cuatro de la manana de lo emocionada que estaba.

10 sept. 2009

Obsesión

Cuando Miguel volvió de Londres, trajo consigo una foto que ha provocado en mí un desasosiego antes desconocido. ¡Maldito Miguel! Durante el día sueño despierta pensando en la foto. Durante la noche no puedo conciliar el sueño pensando en la foto. Quedan sólo tres días para liberarme de esta tortura infinita.



El domingo iré al mercadillo de Camden Town en Londres a comerme todos los donuts de la foto. Todos. Bueno, todos no. El de viruta de coco no lo voy a probar porque no me gusta el coco.
A partir de hoy voy a empezar a hacer hueco. No voy a cenar ni a comer ni a merendar. Voy a hacer como en los concursos de comedores de perritos calientes. Me voy a sentar delante de una mesa con un babero, voy a devorar donuts hasta que me salgan por las orejas, hasta que me salgan por los ojos, hasta que reviente.

4 sept. 2009

Los Chichos


Me embarga la emoción. Hoy, a las seis y media de la mañana, he recibido una noticia impactante. Los Chichos actúan mañana en una plaza de la ciudad con motivo de las fiestas de la patrona. LOS CHICHOS. Lolailo lailo lolai lolai. ♪♪♪♪
Ya tengo organizado el plan. Comeré temprano en el “Mardona” y me voy a poner en primera fila, para que ninguna cani me quite el sitio. Si no soy capaz de saltar al escenario, les tiraré el sujetador desde abajo. Ya sé lo que me voy a poner. Tengo un pantalón de chándal blanco con una franja ancha de color rosa en los costados. Camiseta de tirantes ajustada por encima del ombligo para que se me vea el “pircin”. La tengo en verde aceituna y en amarillo. Decidiendo cuál me pongo. Zapatillas Nike blancas. Y me voy a coger una cola alta para que se vean bien los pendientes de aro que me voy a comprar esta tarde. Son tan grandes que cabe un loro colgando.
No puedo ni respirar del entusiasmo. Estoy al borde del paroxismo. Me vienen a la memoria aquellos viajes en autobús a la playa, cuando compartíamos pasillo con lo más granado de la sociedad local. Ellos llevaban radio casettes grandes como armarios. Y en aquellos aparatos sonaban Los Chichos que daba gloria.

3 sept. 2009

El otorrino


Esta mañana me levanté con el oído derecho taponado. No oía nada y tenía la misma sensación que cuando tienes un catarro de nariz y tienes la cabeza llena de mocos. Llevan dos años los médicos de la mutua diciéndome que tengo tapones en los oídos. Yo hasta que no reviento no voy al médico, así que he esperado a reventar. Hoy mismo he querido ir porque la semana que viene tengo programado un viaje en avión y ya sé lo que es un dolor de oídos por culpa de la presión.
Llamé al primer otorrino que encontré en mi libro de médicos. Tardó en coger el teléfono. Tenía la voz cascada y me dio cita para las once de la mañana. Raro, ¿no? El mismo día. Allí me presenté diez minutos antes, por aquello de la puntualidad que me caracteriza. La puerta de la consulta estaba abierta y el médico me llamó desde su despacho para que pasara. Ni enfermera ni cuentos. Cuando lo vi estuve a punto de salir corriendo. Era un tipo grandón, desgreñado, melenudo, sin afeitar. Su despacho parecía sacado de una película antigua, pasado de moda, iluminado por una luz mortecina. La silla de pacientes era como la de los barberos de las películas. Me hizo sentar en ella y me dio la espalda. Cuando se volvió tenía en las manos una jeringuilla enorme, igual que una que vi en un documental, que la usaban para anestesiar a un hipopótamo. Introdujo aquello en mi oreja mientras me hacía sostener una cuña metálica bajo mi cara. De la jeringuilla salió agua a presión, de tal manera que pensé que iba a salir por el oído contrario. Sacó la jeringuilla de mi oreja, miró dentro y dijo: “Tiene usted el conducto muy estrecho”. Y volvió a cargar la jeringuilla. Empecé a rezar. “Este me deja sorda”, pensé. Una vez más entró aquella agua a presión en mi cabeza. Luego metió unas pinzas y sacó el tapón. No pude verlo porque me quité las gafas cuando comenzó toda la operación. Una pena. Me gusta a mí ver esas porquerías.
Me despachó enseguida y volví a la oficina. Bueno, confieso que entré en Zara por el camino.
He pasado el resto del día con burbujas en la cabeza y una ligera escora hacia estribor.