26 ago. 2009

Elgin el Chorizo



Kalliope es una griega muy griega, tan griega que cada vez que visita el British Museum se le eriza el vello de los brazos, le sale humo de las orejas, se le hincha el pecho hasta casi explotar, el rostro se le torna de color verde, llegando a parecer el Increíble Hulk, pero sin perder la camisa. Porque Kalliope no soporta ver la colección Elgin en suelo británico. Kalliope odia a Lord Elgin con todas sus fuerzas.
Después de mucho meditarlo, ha decidido pasar a la acción y recuperar los mármoles robados de su querida Grecia, aprovechando la reciente inauguración del Museo de la Acrópolis. “Si ellos fueron unos chorizos, yo más.”
Acompañada de otros diez cómplices tan griegos como ella, ha planeado el robo de los mármoles de Elgin, expoliados a Grecia en el siglo XIX.
Kalliope visitará esta tarde el Museo disfrazada de inocente turista griega. Permanecerá en él hasta la hora de cierre, pasando desapercibida entre los grupos de españoles, italianos y japoneses que inundan sus salas durante esta época del año. Justo un minuto antes del cierre, Kalliope entrará en la sala 62. Allí ha elegido un sarcófago egipcio donde esconderse. Es suficientemente ancho para acoger a la momia y a Kalliope, que sufre extrema delgadez. Lleva semanas ensayando la cara de momia delante del espejo. Unos harapos hábilmente colocados harán el resto.
A las doce en punto de la noche Kalliope saldrá de su escondite, abandonando a la momia a su suerte. Descenderá a la planta baja y abrirá la puerta principal del Museo para dar acceso a sus diez cómplices. Estos habrán dedicado la tarde a aparcar camiones de gran tonelaje en los alrededores del edificio. La operación de traslado de los mármoles desde las salas del Museo a los camiones ocupará unas cinco horas y media. Una vez finalizada, los camiones se dirigirán a la terminal de cruceros de Tilbury, a pocos kilómetros de Londres. Un buque crucero que realiza la travesía Londres/Islas Griegas les estará esperando. La tripulación también es griega muy griega. Los mármoles serán estibados en un compartimento previamente preparado en la sala de máquinas. El próximo 12 de Septiembre está prevista la escala del buque en el puerto de El Pireo. Allí esperarán alborozadas las autoridades helenas, totalmente ajenas al conflicto diplomático que la operación causará.

1 comentario:

Ricardo Arias dijo...

Yo también he pensado muchas veces en lo que puedan sentir muchas Kalliopes visitando el British Museum.
Ahora bien, seamos sinceros, si los ingleses y alemanes no hubiesen mangado a saco, ¿tendríamos hoy esos tesoros aun a nuestro alcance?
Creo que todos sabemos cuál es la políticamente incorrecta respuesta a esta pregunta.