7 ago. 2009

Objetivo: Birmania


El miércoles tuve que visitar un barco con tripulación birmana. Birmania se llama ahora Myanmar. Vamos a quedarnos con el nombre antiguo porque si los llamo myanmarianos esto va a parecer un episodio de Star Trek.
El capitán era un manojo de nervios. Estuve más de tres horas a bordo y no lo vi sentarse ni una sola vez.
Durante mi estancia a bordo tuve ocasión de observar a los tripulantes, hacer un Sudoku en mi iPhone, cenar y trabajar también.
En los barcos con tripulación oriental es costumbre que todos aparezcan por la oficina para cualquier cosa con tal de ver a la mujer que está a bordo. Un acontecimiento eso de una mujer a bordo. Yo, por mi parte, me muero de ganas de sacarles fotos a ellos porque algunos parecen dibujos animados.
Uno de los tripulantes daba grima. Cuando lo mirabas de perfil podías ver los dos lados de la cara. Haced la prueba. Nosotros de perfil ocultamos completamente el lado opuesto. A él le sobresalía y se veía el otro ojo y el moflete.
No suelo comer en los barcos y rechacé la oferta de cenar. Sin embargo, no me hicieron ni puñetero caso. Apareció un amable tripulante con dos platos llenos de sándwiches sin cortezas. El contenido era amarillo. ¡Ummm, queso!, dije al verlos. Pues no, no era queso. Era huevo con mantequilla. No era una tortilla, estaba frío, era como un huevo revuelto pero no lo era. Mejor no darle más vueltas. Para beber, Coca Cola Classic, algo que aquí no tenemos. Se supone que mantiene el sabor original. Como servilleta, un pañuelo de papel para los mocos.
Los birmanos hacen como en el Oeste. Mascan tabaco. O al menos eso quise pensar. Llevaban unas bolsas de plástico conteniendo una hierba pegajosa. La metían en la boca, en cantidades tales que no podían hablar ni casi masticar. A la hora de escupir, no se privaban de hacerlo en la papelera de la oficina del barco.
Son muy simpáticos y amables estos birmanos. Una vez vino un barco dos viajes seguidos y el capitán me trajo un regalo la segunda vez. Era un bolso feo feo que te cagas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

A su manera han tenido un detalle...