23 jun. 2009

Hay que ir con pies de oro

Ramonín tenía 16 meses cuando resbaló en la bañera, dándose un golpe en la cabeza aparentemente sin importancia. Su infancia transcurrió con normalidad. Fue un niño poco brillante en los estudios, pero con ciertas habilidades para las máquinas de pinball. Desde los 15 años trabaja de pinche de cocina en el restaurante “O’Caldiño” de la localidad almeriense de Roquetas de Mar.
Sus compañeros guardan como oro en paño una libreta verde de anillas donde apuntan las frases célebres que Ramonín pronuncia mientras friega platos, pela cebollas o barre las mondas de patatas esparcidas por el suelo.
Aunque sacadas de contexto pierden fuerza, pasamos a relacionar las mejores recogidas en los últimos dos años:

- La primavera la niña desespera.
- Hay que ir con pies de oro.
- Me he arrancado una uña como los presos de la guerra.
- A alguno se le va a caer la oreja de no cerrar la puerta.
- Voy a soltar un par de moscas, a ver si las cogemos.
- Eres más cuadrado que una oreja de pie.
- Le voy a escribir en la retina del ojo un lunar.
- Los "pescaos" se pelan comiendo.
- "Chica" es el diminutivo de "grande".
- ¿Habéis estado comiendo murciélagos por ahí?
- Me lo voy a apuntar en la espalda de la mano.
- ¡Cállate, que esto está a 15 kms de caliente! (con un vaso de café en la mano)
- Hay buitres con un sólo ala.
- Tornillos con chocolate.
- Donde hay confianza, la confianza mata.
- Lo que dice la gente queda obsoleto.
- Cállate, Manolo, que estoy hablando con mi mente.
- En Tahití hay un peñasco donde se ponen los pingüinos a descansar.
- Tú, cuando vayas por una calle, confirma siempre que no "haiga" baches.
- El Papa, cuando va por ahí, lleva una coronilla en la cabeza.
- Cría cuervos y te quedarás sin los dientes.
- Dormía como un candelabro.
- Me cago en la España doble.
- Esta chica, cuando hablo con ella, me “desquilibria”.
- Se quedó como un palo de teléfono sin corriente.
- El perro del hortelano diciendo “guau”.
- Cuando llueve, hay que aguantar el granizo.
- Yo ya he tirado hoy la ventana por la casa.
- Se te ha posado un “helicótero” en las gafas.
- Si matas a un informático, no tienes delito.
- Mi mujer se marea. Tiene malos los ciribelos.
- Me voy a comer un bocadillo con alguien dentro.
- Dice el refrán que después del vendaval viene el viento.
- Hay que ser nativo, comer con los dientes, no pegarte un pinchazo y comer con una goma. En vez de comer tritura de la trituradora.....
- Para ordeñar una cabra hay que ir con traje y corbata.
- El gitano entró allí por Troya. Luego subieron “parriba” y dejaron todo el rastro.
- Oye, ¿tú sabes quién es “Canígula”? El primo de la guerra de Troya y familia de Horacio.
- Una de cal y otra de cemento.
- Yo tuve, del verbo “tuver”.
- Tú lo que tienes que hacer es plantar una bellota en un yogur y, cuando crezca, la llevas al parque.
- ¿Tú te acuerdas de la película Dallas de Angela Channe?
- Imberbe es toda persona que es baja en pelos en la cara.

6 comentarios:

Withfloor dijo...

He de aclarar que las frases de esta entrada no son fruto de mi imaginación; porque Ramonín existe, pero ni se llama Ramonín, ni ésta es su historia, ni tiene un pelo de tonto. Simplemente es de otra dimensión.

Anónimo dijo...

Consuelo, tú sí que eres de otra dimensión : ))))))))

Muy bueno tu blog. habrá que seguirlo con atención.

Luis (Ourense).

Miguel Angel dijo...

ajajajaja, no me lo puedo de creer, has sacado la lista....

Para todos los incrédulos puedo dar fe que Ramoncín existe. Es tan cierto como que el que mata a un informático no tiene delito (o eso dice Ramoncín)

Withfloor dijo...

RA MO NIN. Aquí al rey del pollo frito no lo queremos ni ver.

Ricardo Arias dijo...

Que la Comisión General de Codificación se ponga ya mismo a recopilar al tal Ramonín... en mi próximo viaje por el sur quiero conocer a semejante filósofo.

Manuel dijo...

Tengo una compañera de trabajo, de cuyo nombre no quiero acordarme, que también dice a menudo ese tipo de lindeces que voy apuntando. Cuando llegue a 20, te las mandaré. Ella dice no haberse golpeado de pequeña, pero no descartamos nada.