14 may. 2009

La cateta de nuevo desde Florencia (Toscana 3)

Conseguí salir de la cama esta mañana. Las duras sesiones de spinning dan su fruto. Rauda y veloz me dirigí al Palazzo Pitti para visitarlo y continuar con los jardines de Boboli antes de que el calor me derribara.
A las 09:40 hrs hacía ya un calor, un caloooooooor. Pero mereció la pena. Aunque pensándolo bien, tanto gastar en porcelanas, carruajes, trampantojos, y no se les ocurre poner una escalera mecánica para subir aquellas cuestas. ¡Qué cuestas! De nuevo me salvaron la vida mis sesiones de spinning. Era para dejar los pulmones allí. Y el tal Pitti, subnormal, que arruinó a la familia para hacerse aquella monstruosidad.
En la foto podéis verme en lo alto más alto de lo alto de los jardines de Boboli.
Cuando volví del otro lado del Arno (no he querido sonar pedante diciendo: cuando volví de Oltrarno....) fui a la Piazza della Signoria otra vez, que me tiene fascinada. Subí a la Loggia dei Lanzi a ver las estatuas de cerca. Y me fijé que tienen unos cables pegados por todo el cuerpo, desde la base hasta la punta de los dedos. A ver, listillos que hacéis comentarios, ¿por qué tienen esos cables?
En los puestos de souvenirs el objeto estrella son unos gayumbos con la foto de los genitales de David. Tranquilos, no os he comprado ninguno.
Se me heló la sangre al ver un cartel en la calle. Comprar objetos falsos puede conllevar multa. En el fondo de mi cabeza sabía yo que aquello estaba mal. Por eso metí mi bolso falso aprisa y corriendo en la mochila cuando lo compré. Yo había leído aquello en algún sitio. Es que si me pillan, por el precio de la multa me compro el auténtico. Y me he cruzado tres veces con los negros hoy. Y llevaban bolsos de Prada, pero me he cagado.
Esos japoneses saliendo de Gucci cargados de bolsas. ¡Cómo los odio!
He pasado varias veces por el escaparate de una confitería que vende onzas de chocolate de tamaño supergrande. A 30 leuros el kilo, 30 leuros, 30.
Después de comer dejé de caminar y comencé a arrastrar los pies como pude por las calles de Florencia. Estoy machacada.
Me he quemado la parte trasera del cuello, cual jornalero. Llevaba 21 años tapada por el pelo.
Mañana por la mañana me esperan en Livorno a las 11:00 hrs. Comienza el verdadero motivo de mi viaje a Italia. Un fin de semana en la costa Toscana, en un spa que te cagas (www.tombolotalasso.it), organizado por WISTA Italia para las "miembras" (no he podido evitarlo) de los países mediterráneos. Bueno, se nos coló una polaca, pero vale. ¿Qué es WISTA? Lo podéis ver en www.wista.net.

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