15 jul. 2009

"Bolinhas"



Mario cruza a la isla de Tavira en el primer barco de la mañana y pasea su mercancía en una cesta de mimbre como la de Caperucita, al grito de: “Boliiiiiiiiiiiiiiiiinhaaaaaaaaaaaaaaaas”.
Nunca he comido las “bolinhas” de Mario. Son donuts en pelota de tenis, sin agujero, hechas de masa y cubiertas de azúcar gorda. No es el manjar más adecuado para un día de playa, pero él insiste con su gracia y simpatía. Algo venderá cuando vuelve todos los días.
Entre él y yo se ha establecido una especie de pelea de gallos sin contacto. Según lo veo venir por el camino del embarcadero, mientras desayuno, grito a todo pulmón: “Boliiiiiiiiiiiiiiiiinhaaaaaaaaaaaaaaaas”. Y él me responde con el mismo grito.
Me parto. Acabo de buscar en internet y resulta que en YouTube hay un video suyo. No hay nada más que contar después de verlo. Mario ya es un personaje mediático.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Siempre me hizo mucha gracia lo de las bolinhas y más como lo entonan.
Caen muy bien después de comer, cuando tienes la boca bien seca, para eso las hay con "crem" o sin "crem".
JL